domingo, 24 de junio de 2012


Lo siento por el retraso mis queridos he inexistentes lectores pero es que no encontré el dichoso cuaderno, de por sí ya tendré problemas en francés pero el punto es que aquí les dejo lo que recuerdo más o menos que puse en el cuaderno, no es la gran cosa ya que en ese momento me sentía inspirada y ahora pues fue más al aventón aparte que no sabía de dónde sacar la inspiración ya que estas semanas se escondió de mi pero bueno basta de excusas y les dejo leer, así que mis queridos he inexistentes lectores aquí está la segunda parte del capitulo “PERDIDO”



                       PERDIDO
                                                             (Segunda parte)

― ¿Qué onda Tony? ¿Qué cuentas? ― Dice Andrew entrando como sin nada seguido de Richard que se dirige a la cocina y John que se va al sillón y prende la tele.
― Claro, pasen ― Sabía que nunca preguntarían si pueden pasar o algo por el estilo pero no costaba nada intentarlo.
― ¿Qué nunca tienes alcohol en esta casa? ―Se queja Richard  revisando la cocina, ignorando mi indirecta ­― Mira nada más, lo más fuerte que tienes en esta cocina es limonada…. ¡¿qué onda con tigo? ni siquiera esto tiene alcohol­!― Se queja después de escupir la limonada en el fregadero.
― ¿Sera porque yo nunca tomo? ― ¿Cuando se rendirán de qué yo nunca estaré en ese rollo? Y lo peor es que Richard es quien más molesta con ese tema
― ¿Cuándo dejaras de seguir con esa farsa y te vendrás con nosotros a tomar verdaderas bebidas, no como tu típicos juguitos y agüitas que tanto tomas? ― Y ahí iba Richard como siempre con sus comentarios de que no tomo.
― Richard ya sabes que por una extraña razón te aprecio de alguna forma pero te agradecería mucho si dejaras de criticar mi forma de ser, o de lo que consumo o no― En realidad no era mentira, lo apreciaba de alguna forma, el cómo se enfrentaba a sus problemas o a quienes le causaban problemas ( en su carrera, claro está), era algo de admirar, algo que pocos lograrían, y aunque suene un chiste o algo así, no necesita ni una gota de alcohol para hacerlo sin retractarse, ese era su forma de ser.
― Pues en realidad Anthony, veníamos a ver si esta vez si nos acompañaras al bar ― Respondió John, quien había permanecido callado hasta este momento.
― John sabes que no me gusta ese tipo de ambiente, y que no tengo nada que hacer ahí ―Trate de serenarme y ser sinceró, ya que John antes de entrar en este horrible vicio había sido mi primer y mejor amigo cuando llegue a Hollywood, hace seis años, él me había ayudado en mis problemas y me había apoyado en mis decisiones, sean buenas o malas, él fue como mi hermano, claro eso fue hasta que en una película conocimos a Richard y Andrew, quienes quisieron meternos en esas ondas   a las que yo no caí pero que John no pudo evitar al haber perdido a su padre, su único familiar, y esa , según él,  fue razón suficiente para sucumbir al vicio y , por así decirlo, hacer que nuestra amistad no sea como antes  aunque la verdad yo no sé como reaccionaria si pasara ya que aunque mi familia no esté con migo se que siguen ahí y eso me ayuda para no caer el él alcohol, por esa razón trato de entenderlo y no meterme en eso.
― Pero Tony…
― Lo siento John pero sabes que no me gusta eso, no pueden decir ni hacer nada que me harás cambiar de opinión.
― Ya vámonos Johnny, antes de que le empeore el humor y nos corra a patadas― Le recomendó Andrew con tono burlón aunque, en parte, con el humor que traigo no me sorprendería que llegara a ese límite.
― Esta bien ― Respondió John ― ¡Richard, deja de saquear la despensa de Anthony, ya nos vamos!
― ¡Wow! ¿Qué? ¿Al fin Anthony dejara su fachada de “Yo no tomo y nunca lo hare”? ¡Esto si hay que celebrarlo! ― Respondió en tono burlón pero con un toque de seriedad.
― No. Y nunca lo hare― Respondí tangente
― ¿Entonces porque nos vamos?  
― Ya déjalo Richard, por hoy no seguiremos insistiendo― Le respondió John
― Pero porque…― Estaba a punto de insistir hasta que John lo interrumpió , estoy pensando en de alguna forma unir a Richard con Nataly, serian buena pareja.
― Porque hoy ya lo intentamos y volvimos a fallar, ahora deja de lloriquear y sal, yo voy ahora― Dijo antes de lanzarle las llaves de su amado deportivo.
Ambos le hicieron caso asintiendo con la cabeza después se salieron por la puerta dejándonos solos
― ¿Ahora cual es el problema? ―Si había, por hací decirlo, corrido a esos dos era porque me esperaba un buen sermón.
― Anthony se que odias eso hermano, pero antes eras un poco más discreto al corrernos, dime que es lo que pasa, que es lo que tienes, porque sabes que siempre me tendrás para apoyarte y ayudarte en lo que necesites ¿verdad?
― No John no tengo ningún problema ni angustia si es lo que te interesa así que puedes irte ― Le invite abriendo la puerta.
― ¿Estás seguro? ― Insistió
― Que siiii― Respondí alargando la palabra.
― Esta bien hermano, entiendo las indirectas.
“Pues no parece” pensé
Después de que se marcharon y que por segunda vez quede solo, y esperaba permanecer así, me senté en un sillón que estaba en la sala, para poder recapacitar algunas cosas, ahhh si mi vida era un completo desastre no se que hacia ahí sentado cuando habían miles de problemas por resolver, mi vida era un laberinto sin salida, estaba perdido, perdido no sabía ya que hacer no tenia con quien hablar. No tenía amigos, puros interesados, no tenia novia, solo una niña berrinchuda, no tenia familia, ya no hablan con migo desde que nos peleamos por no haber asistido a la graduación de Cristi, mi hermana. Estaba solo en mi departamento solo en una vida llena de mentirosos, falsos, e interesados no tenia con quien hablar ni nada como dije estaba perdido en un laberinto sin salida que yo mismo había construido a medida del tiempo y no podía hacer nada yo mismo me metí aquí y por más que intentara salir no podía, al contrario me adentraba mas y lo mejor era ya no moverme y quedarme ahí hasta que el tiempo de el juego se acabe o termine acabándolo yo mismo porque no había salida y no saldría jamás de ahí, JAMAS.

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